lunes, 10 de agosto de 2015

días de calina

en calles de Madrid me pierdo
entre ecos de Quevedo 
y Lope
entre voces yonquis 

me emborracho en Lavapiés 
sin esperar nada
luces neón
basura y sudor

unas mujeres beben 
bailan 
se acercan 
levantan sus faldas
gritan romances de poeta ciego 

en este calor de agosto
días de calina
estas palabras son el temblor
de la vida

la luna es un seno brillante
allá arriba 
mientras Madrid se incendia 
y le prende fuego 
a la soledad

jueves, 6 de agosto de 2015

junto al lago

el lago en mitad de varias casas
a la orilla de la ciudad
las muchachas acostadas en el jardín
tomando el sol
familias y grupos de amigos
ríen y juegan
leen
escuchan música
secretos
niños en todas direcciones
fiesta del agua
en un lago amistoso y rodeado
de campos frondosos
a la orilla de una ciudad
que parece abandonada por la lujuria
el sol cae sobre los tejados y la calle
la gente llega en bicicleta
caminando
vienen de una mañana llena de leche
y fruta dulce
del pan con mantequilla y mermelada
lectura de periódicos
de un día de trabajo ligero
y armónico
la gente parece vivir saludablemente
sin manchas
en los manteles de la mesa

miércoles, 5 de agosto de 2015

noche de verano sin lluvia

La soledad absoluta es el destino inevitable del alma. 
Solamente nuestros cuerpos se pueden encontrar.
Gilbert Ryle

somos el sabor de esa música mientras la noche
se vuelve otra piedra más
que se deja junto a esas otras piedras
que forman este camino

a veces llueve y es posible sentir
la suavidad del silencio
como alas de mariposa que vuela
entre una muerte y otra

a veces llueve y es posible sentir
el olor de esas piedras
que resisten con su mirada dura y ciega
el olor de un bosque que nace
y que irrumpe en los rincones de la casa

somos el sabor de ese whisky cuando
todavía
son las cinco de la tarde
y el sol irradia su portentosa soledad
débil ya como un borroso
pensamiento
sobre los adoquines de esta calle
donde el mundo camina
sin importar la sangre derramada
injustamente
sobre el vientre ulcerado de la posibilidad
esas dulces cosas que te gustan tanto

a veces llueve y es posible sentir
la música como el abrazo de un amigo
que no hemos visto desde hace tiempo
y celebramos

pero esta noche no llueve y sin embargo
son tan húmedos estos fantasmas
que no terminan por largarse
los jardines de la oscuridad mojados
por esa mujer que ha cerrado los ojos
para dejarse caer

alguien baila en esta noche
y aunque no vayamos a ningún lado
el sabor de la música tiene la historia de inventarnos
y la carne vuelve a tener la posibilidad de ser
antes de las despedidas
y las cartas que jamás serán escritas
algo así como infinita materia

martes, 4 de agosto de 2015

dónde estamos

la felicidad en la catástrofe
a eso quieren
acostumbrarte
en eso
se empeñan
televisores
academias
comentaristas
la dulzura manera de aceptar
el fracaso
y toser
para hacer caso omiso
de lo que está al rededor
estamos aquí
aunque nunca sepamos
dónde

lunes, 3 de agosto de 2015

viento negro

en esta noche
viento negro
entre el dolor
gimen
braman
gritan
los muertos

domingo, 2 de agosto de 2015

luces pequeñas

en el balcón de la vecina
hay un par de luces
cada noche se encienden
cambian de color
del rojo al verde
se recargan con energía solar
puntos perdidos en la noche
solos y dilatados
van y vienen de un color a otro
nadie les hace caso
la historia y los sueños
a su alrededor
los ojos donde se moja su sentido
si acaso tienen
terminarán en la basura
me resulta tan inútil
esas dos pequeñas luces
son parte de los humanos
de este siglo de brutalidad
y flores silvestres

sábado, 1 de agosto de 2015

forma del silencio

esa luna es la forma del silencio
la ciudad bajo su brillo
una mujer que fuma sin esperar nada
el humo de ese tabaco
también un fragmento de la vida