sobre el libro de Nietzsche
cae la noche
y se enciende una lámpara.
jueves, 10 de julio de 2014
miércoles, 9 de julio de 2014
el mundo es una guerra entre ricos y pobres
mientras el
piano inunda este cuarto
niños y
niñas son asesinados
en las
fronteras
niños y
niñas con nombres y apellidos
como el tuyo
niños y niñas a los que
les pasaron lista
a los que
les jugaron
o no
una mala broma
en la escuela
o no
una mala broma
en la escuela
asesinados
acribillados
acribillados
niños y
niñas asesinados
por órdenes de un pendejo
que obedecen otros pendejos
que también fueron alguna vez
niños y niñas
recién nacidos que se cagaron
en los pañales
niños y niñas
recién nacidos que se cagaron
en los pañales
que necesitaron de su madre
o de su
padre o de alguien
para sobrevivir
porque la oscuridad los devoraba
porque la oscuridad los devoraba
asesinados,
niños y niñas
tras la
puerta de tu casa
tras las ventanas de tu
oficina
a unos centímetros de tu corazón
que de pronto late acelerado
porque recordaste un pastel
una cita o
un vacío
en las
fronteras y tierra adentro
mientras el viento pasa
asesinados
asesinados
acribillados
descuartizados
mutilados
por sujetos que perdieron la inocencia
y se volvieron dementes
al cavar hoyos ya cavados por otros
hoyos por otras sombras
al cavar hoyos ya cavados por otros
hoyos por otras sombras
sujetos
que necesitaron el pecho
de su madre y la caricia
de su madre y la caricia
y el abrazo
asesinados
asesinados
mientras las notas
para piano de Rameau
muerden la luz matutina
que se fragmenta en este departamento
que se fragmenta en este departamento
allá no cesan los gritos
ni el llanto
ni las palabras de amor
ni los bombardeos
y los
viejos y los hombres y las madres
tratan de salvar a sus hijos
los cargan y atraviesan el polvo
y los escombros
y los escombros
entre cadáveres
no importa que
se pierdan los cuadernos
los libros, las vajillas, el café
sábanas,
almohadas, ropa sucia,
las cosas cotidianas de la vida
las cosas cotidianas de la vida
no importa
que atrás queden las paredes
los techos
hechos polvo
destrozada la puerta que alguna
vez
cruzaron para tomar agua o pan
niños y niñas son asesinados
allá afuera
y aquí adentro también
mientras escribo este poema
mientras escribo este poema
que no sirve para nada
martes, 8 de julio de 2014
muerdo tu cuello
cuántos hombres no te han visto esta tarde
y han querido tocarte, levantarte
la falda y sentir tu tanga mojada
no importa si la lluvia resplandece
lenta y suave en la breve inmensidad
de tu deseo. cuántas veces en esta tarde
no has querido unas manos, no importa cuáles,
manos desconocidas o con alguna historia
trazada en los caminos de tu vida,
encima de tus pechos, al fondo de tus piernas.
te digo esto mientras empiezo a tocarte
y disfruto el olor de tu deseo.
en tenerlo inclinado como ahora lo tengo
en tus labios mojados y tus ojos cerrados
yo también lo he soñado.
tu desnuda presencia sobrecarga el relámpago.
y han querido tocarte, levantarte
la falda y sentir tu tanga mojada
no importa si la lluvia resplandece
lenta y suave en la breve inmensidad
de tu deseo. cuántas veces en esta tarde
no has querido unas manos, no importa cuáles,
manos desconocidas o con alguna historia
trazada en los caminos de tu vida,
encima de tus pechos, al fondo de tus piernas.
te digo esto mientras empiezo a tocarte
y disfruto el olor de tu deseo.
el hecho de pensarte en otros brazos,
mientras pasa la lluvia, me la para,
cuántos no se masturban pensando en tu culomientras pasa la lluvia, me la para,
en tenerlo inclinado como ahora lo tengo
en tus labios mojados y tus ojos cerrados
yo también lo he soñado.
tu desnuda presencia sobrecarga el relámpago.
domingo, 6 de julio de 2014
una canción francesa
la oscuridad de esta canción francesa
en la oscuridad de esta palabra
que navega en el océano de esta noche
perdida y sin necesidad de encontrar
nada ni a nadie ni nunca ni después
y esos soles escupidos por el acordeón
de esa canción francesa
en los fríos y solitarios puertos del norte
soles borrachos como ese yo borracho
bailan en la noche
al compás de esa canción francesa
que se termina
mientras yo cuento las monedas
para ver si me alcanza para otro trago
en la oscuridad de esta palabra
que navega en el océano de esta noche
perdida y sin necesidad de encontrar
nada ni a nadie ni nunca ni después
y esos soles escupidos por el acordeón
de esa canción francesa
en los fríos y solitarios puertos del norte
soles borrachos como ese yo borracho
bailan en la noche
al compás de esa canción francesa
que se termina
mientras yo cuento las monedas
para ver si me alcanza para otro trago
viernes, 4 de julio de 2014
el orden de las cosas
no he podido encontrar la calma desde hace
tiempo.
los recuerdos acuden a mi vida
y trato de ordenarlos para que los entiendas
también tú, porque yo soy la mitad de todo eso.
ahora,
mientras busco en la luz del mediodía
el orden de las cosas,
la exacta matemática del camino andado
donde aprendí a olvidar
a no temerle a la palabra amor, justo ahora,
cuando el viento levanta una pregunta
y queda una respuesta junto al polvo
sospecho que tu vida también es un desorden
y que por eso mismo
lo intentas, cada día te levantas,
te atas los zapatos, caminas por la calle
y apuestas tus minutos al juego de las horas
en la fría oficina de este mundo
que nunca ha sido tuyo y que tampoco entiendes.
jueves, 3 de julio de 2014
el paso de las horas
soy un sueño irresponsable
el mañana de un ayer
aferrado a testimonios falsos
la historia del fracaso
y la alegría
las estaciones en el caribe
ese tomo en una biblioteca
que algún día
unas manos tomarán
para sacudir el polvo
y encontrar ecos de su vida
el mañana de un ayer
aferrado a testimonios falsos
la historia del fracaso
y la alegría
las estaciones en el caribe
ese tomo en una biblioteca
que algún día
unas manos tomarán
para sacudir el polvo
y encontrar ecos de su vida
miércoles, 2 de julio de 2014
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