jueves, 7 de enero de 2016

grados bajo cero

en la noche de invierno
el frío está pegado a las ventanas del tren
amanece de noche en la ciudad.

mi reflejo en el agua congelada.
mi reflejo es un hielo.
soy grados bajo cero entre las calles.

no hay patos en el lago
sobre la superficie
patinan solitarios entre amantes.

me levanto a mirar
el oscuro silencio de la noche.
el frío está pegado a las ventanas del cuarto.

miércoles, 6 de enero de 2016

un cumpleaños en la nieve

su sonrisa en la nieve
es un error de la infelicidad.

no sé dónde empezó,
pero la tiene.
la fuerza de su rostro en el invierno,
me trae a la memoria esas historias
que han sido traicionadas
por su propio final.

y sin embargo, sus ojos intensos,
sus ojos todavía fuego
tienen el campo verde de la infancia.

su sonrisa en la nieve da calor
cuando sólo el silencio queda
en la estación del tren.

ahora 
sostiene una cerveza, 
en su mano derecha un escarchado tarro.
y su expresión tan  dura
parece que no quiere volver a empezar nada.
las cosas están bien así.

rígida, sin creer en nadie.
porque el amor arrastra al precipicio,
algunas veces, y otras
encarcela a los pájaros azules del pecho.

mientras la miro, pienso:
como si amar hubiera sido en vano,
un barco en el océano, perdido;
cuya tripulación desesperada,
sin ecos ni salidas,
sintiera que su historia no ha valido la pena.
la apuesta de la apuesta equivocada.
¿qué diablos significa eso?

si estuviera a tu lado, mujer, probablemente,
no te diría nada,
porque ¿qué puedo yo decirte
si mi razonamiento es ordinario,
si no soy más que un falso argumento, otro más?

aunque quizá
te diría que tienes razón en lo que fuera.
a estas alturas eso es lo de menos.
después te invitaría un trago.
pondría la canción que más te gusta.
te daría mi mano:
¿quieres bailar?

martes, 5 de enero de 2016

la profundidad milimétrica de la sal

el mundo es un lugar inhabitable
sin tu presencia.
aunque no estemos juntos,
aunque en las noches, cuando regresas del trabajo,
otros labios te besen en la puerta.
aunque ahora te escriban de otra forma,
palabras que son tuyas, silencios
que conocen tus pasos y la forma dudosa 
que tienes al mirarte en un espejo.

la costumbre es demasiado pronto buena amante,
pero sólo a tu lado se disfruta.
sólo en tu desnudez de mar en calma
es posible la sal
y la profundidad de su forma milimétrica.
sólo cuando camino por la arena
y tus huellas son huellas de nosotros,
la vida cotidiana se vuelve fuego, árboles,
vuelo sin alas, vuelo sin destino.
la oscuridad contigo.

precisamente tú, vestida con el lenguaje
de las aves llegadas de la noche,
algo tan ordinario y dulce
como esas tardes, cuando preguntaba por ti,
tienes a tu favor la indiferencia
el amargo sabor de los paisajes
inalcanzables, eres la música del cielo.

la vida no sería la misma,
acaso sólo folios, papeles, desperdicios,
ciudades blancas, negras, débiles, derrumbándose
entre las manos mías.

algo me has enseñado
y lo sigues haciendo,
aunque ya no estés más a mi lado, corazón.

lunes, 4 de enero de 2016

rostros de la madrugada

me levanto temprano y me preparo
para tomar el tren de madrugada.
los rostros a esa hora también parecen tristes.
pero me digo: sólo están cansados.

las oficinas quieren comerse los destinos
sin sentido, insípidos, aburridos,
esos cuerpos bañados, arreglados,
que viajan en el tren de madrugada y hora pico.

las inquietudes más tarde serán olvidadas
los sueños ya no existen.
atentos a pequeños aparatos
o en silencio y pensando en que la vida, quizá,
les tiene reservada una estupenda alegría.

camino a la cocina y caliento agua
para el mate de cada mañana, mate amargo.
calculo los minutos
me detengo un momento en la ventana
y observo el resplandor entre los árboles.

la dulce luz del alba sobre las azoteas
abriéndose camino entre los restos 
de la noche. intensa y melodiosa,
punzante luz que acecha el silencios del suicida.

domingo, 3 de enero de 2016

fantasma

hoy no quise salir de casa.
tu fantasma fue muy claro, preciso.
entrabas y salías de las habitaciones
como si el tiempo no hubiera pasado.
estabas aquí, junto a mí.

nadie nos esperaba tras la puerta.
puse un disco de Cohen
y acaricié tu pelo, lentamente.
el cielo de tus ojos y tu risa
brillaron tan sutilmente, como el testimonio
de que es posible,
no pocas veces, la verdad.
la verdad de tus ojos, aunque seas fantasma.

bebimos café negro y fumamos
mientras el sol entraba en este cuarto
y bajaba por tus piernas como la lujuria
hecha de una cascada luminosa.

estabas aquí con todas tus calles,
con todas tus maletas y tus viajes,
con la respiración de sentirte al fin en casa.
te acostaste en mis piernas
y me mirabas como sólo tú
fantasma y no fantasma
sabes hacerlo.
te sentías feliz de que estuviéramos juntos.

domingo alucinante.
es divertido verte entre las sombras.
recrear los momentos a tu lado.
como si nada hubiera cambiado entre nosotros.

sábado, 2 de enero de 2016

una pared en blanco

es tan chingón vivir y sin embargo
tan triste al mismo tiempo.
quiero decir saudade, no tristeza:

vuelo azul de gaviotas en la playa,
unos niños corriendo en las ciudades
de tu memoria, cuando el sueño
era un amanecer entre caricias.

ahora que las ganas se confunden
con los bares vacíos y las noches
que no valen la pena, es más claro
mirar la playa donde ya no estás,
los ojos que ya no te miran,
los labios que tu boca ya no besan,
los días de la semana de aquel año,
de aquel paisaje, ciertas tardes grises
que igual fueron profundamente tuyas.

el tiempo: ocho grados bajo cero.
la noche despejada. las estrellas
titilan sin poemas que las usen.

una pared en blanco frente a mí,
una luz de oficina en el escritorio.
nunca he tenido ideas propias, únicas,
sólo copio y repito lo esperado.
aunque ya nadie crea en este mundo.

es tan chingón vivir.

la música de un piano habita el cuarto,
donde también se incendian las promesas
porque la soledad está conmigo
y no se desperdicia
ni puede hacerse a un lado.

la vida no sucede como esperas
pero suele ocurrir siempre un milagro:
la lluvia, tu sonrisa, los encuentros.

viernes, 1 de enero de 2016

sobre la arena

la palabra que más me gusta,
tiene tu nombre por destino.
estamos en la orilla
de un beso sin regreso, de una
caricia llena de caricias
y pájaros y playas
donde el tiempo ha dejado de existir.