detenerse en la tarde,
junto al invierno
brilla la luz del cuervo.
domingo, 31 de enero de 2016
visiones
por la avenida pasan los autos de una historia
atravesada por la culpa del genocidio.
la derrota en los ojos de estas calles
el sabor a ceniza entre los dientes,
el dolor de aceptar el grave error
de querer conquistar el destino de los hombres.
los parques con sus árboles domésticos,
los muros de la iglesia y las ventanas del miedo
guardan en su silencio las palomas del terror.
nadie puede olvidar lo que ocurrió
y es difícil hablar de la desesperación
de ciertos corazones desgastados.
atravesada por la culpa del genocidio.
la derrota en los ojos de estas calles
el sabor a ceniza entre los dientes,
el dolor de aceptar el grave error
de querer conquistar el destino de los hombres.
los parques con sus árboles domésticos,
los muros de la iglesia y las ventanas del miedo
guardan en su silencio las palomas del terror.
nadie puede olvidar lo que ocurrió
y es difícil hablar de la desesperación
de ciertos corazones desgastados.
apunte en la solapa
no sólo ahora pienso en quién has sido.
los espejos, mis manos, ciertas palabras, frases
llevan sobre los hombros la historia de tu vida,
tu infancia entre las calles de una ciudad cabrona.
tus planes fracturados, tu destino.
tu fuerza y tu coraje por seguir adelante.
los espejos, mis manos, ciertas palabras, frases
llevan sobre los hombros la historia de tu vida,
tu infancia entre las calles de una ciudad cabrona.
tus planes fracturados, tu destino.
tu fuerza y tu coraje por seguir adelante.
sábado, 30 de enero de 2016
meditación en negro
llega la noche y busco las palabras
por el día arrastradas.
por el día y el silencio.
por el mar y la playa.
por las almas perdidas del camino.
viajar es no saber nunca hacia dónde.
ni los motivos. no existe el regreso
al punto de partida.
pero llega el momento de la duda.
se mira la ventana
y de pronto se entiende que la ciudad no es nuestra
ni de nadie, y sus parques, estaciones,
caminos han perdido su sentido.
ya no nos dicen nada.
se piensa en la renuncia.
si fuera una película esta historia,
volar el papalote de la tarde
entre la incertidumbre
y la meditación del invierno, le habríamos
ganado las apuestas al destino
y quizá estas palabras
que han llegado esta noche hasta mi mesa
tendrían un sabor menos amargo.
ahora es más de media noche
y ni tú ni yo somos inocentes.
el amor te ha enseñado que es posible
perdonar y olvidar, y sin embargo.
no lo entiendo. viajar es perderse para siempre
de ti, del mundo, de uno mismo.
por el día arrastradas.
por el día y el silencio.
por el mar y la playa.
por las almas perdidas del camino.
viajar es no saber nunca hacia dónde.
ni los motivos. no existe el regreso
al punto de partida.
pero llega el momento de la duda.
se mira la ventana
y de pronto se entiende que la ciudad no es nuestra
ni de nadie, y sus parques, estaciones,
caminos han perdido su sentido.
ya no nos dicen nada.
se piensa en la renuncia.
si fuera una película esta historia,
volar el papalote de la tarde
entre la incertidumbre
y la meditación del invierno, le habríamos
ganado las apuestas al destino
y quizá estas palabras
que han llegado esta noche hasta mi mesa
tendrían un sabor menos amargo.
ahora es más de media noche
y ni tú ni yo somos inocentes.
el amor te ha enseñado que es posible
perdonar y olvidar, y sin embargo.
no lo entiendo. viajar es perderse para siempre
de ti, del mundo, de uno mismo.
viernes, 29 de enero de 2016
otro fragmento
rodeado de palabras para sobrevivir
al extraño sentido de percibir la noche
su pálida agonía de trenes detenidos
de calles solitarias como un viejo poema
calles de una ciudad generosa y prescindible
no sé si es mi deber escribir sobre nosotros
sobre los viajes hacia el fin del mundo
sobre lo que callamos y no diremos nunca
sobre ti y sobre mí en un departamento cálido
en una ciudad junto al mar Caribe
si acaso el beso aquel al salir de la cantina
fue la eternidad nuestra a las tres de la mañana
una historia tan simple como nada
al extraño sentido de percibir la noche
su pálida agonía de trenes detenidos
de calles solitarias como un viejo poema
calles de una ciudad generosa y prescindible
no sé si es mi deber escribir sobre nosotros
sobre los viajes hacia el fin del mundo
sobre lo que callamos y no diremos nunca
sobre ti y sobre mí en un departamento cálido
en una ciudad junto al mar Caribe
si acaso el beso aquel al salir de la cantina
fue la eternidad nuestra a las tres de la mañana
una historia tan simple como nada
jueves, 28 de enero de 2016
fragmentos
sucede de esta forma
las nubes que se mueven
el sol que se abre paso
caminos entre bosques
fragmentos entre el polvo
ciudades desgastadas
sucede así de pronto
un mirlo en la ventana
las flores en tus manos
los ríos que se curvan
mis sueños a tu lado
las nubes que se mueven
el sol que se abre paso
caminos entre bosques
fragmentos entre el polvo
ciudades desgastadas
sucede así de pronto
un mirlo en la ventana
las flores en tus manos
los ríos que se curvan
mis sueños a tu lado
miércoles, 27 de enero de 2016
el rojo corazón de la saudade
no hay nada que decir sobre tu falda
ni sobre tu manera de bailar
cuando has bebido más de tres mezcales
nada que añadir sobre tus miradas
cuando fumas y ríes de ladito
como si me invitaras a arrojarme
como si no existiera otra certeza
que tus labios pintados con el rojo
corazón de la noche
nada que decir sobre la feliz
expresión de tu escote que parece
roto por el calor y los abrazos
quisiera preguntarte, sin embargo,
si sabes existir, incluso cuando
nos hayamos perdido en otras páginas
cuando el tiempo se vuelva irreversible
la cuenta regresiva hacia la muerte
la memoria vertida en un instante
nada que añadir, nada que decir
sobre el resorte negro de tus bragas
atado a los latidos del deseo
ni sobre tu manera de bailar
cuando has bebido más de tres mezcales
nada que añadir sobre tus miradas
cuando fumas y ríes de ladito
como si me invitaras a arrojarme
como si no existiera otra certeza
que tus labios pintados con el rojo
corazón de la noche
nada que decir sobre la feliz
expresión de tu escote que parece
roto por el calor y los abrazos
quisiera preguntarte, sin embargo,
si sabes existir, incluso cuando
nos hayamos perdido en otras páginas
cuando el tiempo se vuelva irreversible
la cuenta regresiva hacia la muerte
la memoria vertida en un instante
nada que añadir, nada que decir
sobre el resorte negro de tus bragas
atado a los latidos del deseo
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